El ginkgo biloba bonsai es una especie única en el mundo vegetal: el Ginkgo biloba es el único árbol superviviente de su orden (Ginkgoales), con registro fósil de más de 270 millones de años. Sus hojas en forma de abanico con venación dicotómica no existe en ningún otro árbol vivo. Como bonsai, tiene un carácter singular: es robusto, longevo y espectacular en otoño, pero difícil de ramificar y con características específicas que lo diferencian del resto de especies.
- Macho o hembra: solo el macho para bonsai
- Las formaciones chichi: el fenómeno más peculiar del ginkgo
- El problema de la ramificación: por qué el ginkgo es difícil como bonsai
- Cuidados del ginkgo biloba bonsai
- El color otoñal del ginkgo: el momento más espectacular
- Poda del ginkgo bonsai
- Preguntas frecuentes sobre ginkgo biloba bonsai
Macho o hembra: solo el macho para bonsai
El ginkgo es dioico: hay árboles macho y árboles hembra. Para bonsai se usan exclusivamente ejemplares machos. La razón: los árboles hembra producen semillas con una cubierta exterior carnosa que, al madurar y caer, desprende un olor extremadamente desagradable (ácido butírico, similar a mantequilla rancia). Los ejemplares machos no producen este problema.
¿Cómo distinguir macho de hembra? En ejemplares jóvenes es difícil. En árboles adultos o cuando ya han producido flores:
- Macho: produce pequeñas estructuras amarillas en primavera (estróbilos masculinos). No produce frutos.
- Hembra: produce frutos redondos de 2-3 cm, amarillo-naranja al madurar en otoño, con el olor característico.
En viveros españoles, los ginkgo vendidos como bonsai son casi siempre machos o ejemplares jóvenes aún sin identificar. Si el árbol produce frutos, es hembra y conviene tenerlo en cuenta.
Las formaciones chichi: el fenómeno más peculiar del ginkgo
En ejemplares muy viejos de ginkgo biloba, especialmente en Japón, se desarrollan formaciones cónicas que cuelgan de las ramas hacia abajo: los chichi (que en japonés significa "pecho/mama"). Estas estructuras son excrecencias de madera que en árboles centenarios pueden llegar a varios metros de longitud y se cree que tienen función de almacenamiento de nutrientes.
En bonsai, los chichi raramente alcanzan gran tamaño, pero pueden aparecer en árboles de cierta edad mantenidos en condiciones óptimas. Son considerados un signo de longevidad y valor en el árbol: los ginkgo bonsai con chichi visibles se cotizan más en el mercado de coleccionistas.
El problema de la ramificación: por qué el ginkgo es difícil como bonsai
El ginkgo tiene un crecimiento naturalmente vertical y poco ramificado. En su estado natural produce pocas ramas laterales en proporción a la altura, lo que es el principal reto para crear un bonsai con la copa densa que exige la estética del bonsai clásico.
Técnicas para estimular la ramificación:
- Sacrificar una rama guía: dejar crecer el árbol libremente varios años, dejando que una rama principal (no el tronco central) se engrose. Cortarla después para estimular la brotación en la zona de corte.
- Poda de la guía principal: cortar el ápice en primavera, cuando hay máxima energía, para redirigir el crecimiento hacia las ramas laterales.
- Paciencia: el ginkgo responde lentamente a las intervenciones. Lo que en otras especies produce respuesta en pocas semanas, en el ginkgo puede tardar una o dos temporadas completas.
Cuidados del ginkgo biloba bonsai
Ubicación: exterior siempre
El ginkgo bonsai necesita pleno sol y exterior durante todo el año. Aguanta heladas sin problemas: en Japón se usan como árbol de calle en ciudades donde las temperaturas bajan de -10°C. En España, solo proteger el cepellón en maceta pequeña si hay riesgo de heladas extremas que congelen las raíces completamente. Los ejemplares jóvenes (menos de 3-4 años) se benefician de algo de protección frente al sol del mediodía en verano hasta que estén bien establecidos.
Riego
El ginkgo prefiere humedad moderada y constante durante la temporada de crecimiento. No tolera encharcamiento prolongado: sus raíces son sensibles a la asfixia radicular. En verano, regar cuando la superficie del sustrato empieza a secarse. En invierno, durante la dormancia, regar muy poco. La madera blanda del ginkgo es más susceptible a la podredumbre que otras especies si el sustrato no drena bien.
Sustrato
Mezcla bien drenante: 60% akadama + 40% pómez o lava volcánica. El ginkgo tolera pH neutro o ligeramente ácido. Evitar sustratos con alta retención de agua.
Abono
Abonar activamente desde la brotación primaveral hasta finales de septiembre. El ginkgo responde bien al abono orgánico (biogold, torta de colza) que libera nutrientes lentamente. El abono mineral puede también usarse. En verano reducir el nitrógeno y aumentar el potasio para endurecer el crecimiento y mejorar el color otoñal.
El color otoñal del ginkgo: el momento más espectacular
El ginkgo biloba produce en otoño uno de los cambios de color más homogéneos y espectaculares del mundo vegetal: las hojas pasan de verde a amarillo dorado intenso, casi simultáneamente en todo el árbol. A diferencia del arce, cuyo cambio puede producir gradaciones de rojo, naranja y amarillo, el ginkgo va directamente del verde al amarillo dorado brillante.
Para maximizar el color otoñal:
- Mantener el árbol en exterior con exposición a las temperaturas frescas del otoño (bajo 10°C por las noches)
- Reducir el riego y suspender el abono en septiembre-octubre
- No proteger el árbol del frío en otoño: las temperaturas bajas son las que desencadenan el cambio de color
Poda del ginkgo bonsai
La madera del ginkgo es blanda y cicatriza con más dificultad que la de otras especies. Reglas para la poda:
- Aplicar siempre pasta cicatrizante en cortes de ramas mayores de 5 mm
- Podar en primavera, cuando hay máxima energía de crecimiento para favorecer la cicatrización
- Evitar cortes grandes en otoño-invierno: la madera blanda es más vulnerable a las enfermedades fúngicas en los cortes durante el reposo
- El pinzado de brotes en verano (acortar los brotes nuevos cuando tienen 4-6 hojas) estimula la brotación secundaria
El ginkgo, como árbol que vive siglos en la naturaleza, tiene una historia evolutiva fascinante conectada con la historia del bonsai. Para entender los orígenes del arte de cultivar árboles en miniatura y el papel de las especies longevas en la tradición, la guía de historia del bonsai conecta el origen chino del penjing con las especies que, como el ginkgo, llevan presentes en los jardines orientales miles de años. Para el alambrado de las ramas del ginkgo (que deben alambrase en otoño-invierno), la guía de alambrado de bonsai sin dañar detalla el calibre para ramas caducifolias y el timing de retirada en primavera.
Preguntas frecuentes sobre ginkgo biloba bonsai
¿El ginkgo biloba bonsai puede estar en interior?
No. El ginkgo biloba necesita exterior con pleno sol, temperatura variable entre estaciones y dormancia invernal. En interior pierde la hoja (es caducifolio) y no florece. Si se pone en interior en otoño-invierno, el árbol no recibe las señales de temperatura que necesita para la dormancia y el cambio de color otoñal. Es una especie de exterior sin excepción.
¿Por qué el ginkgo bonsai no ramifica?
El ginkgo tiene un crecimiento naturalmente vertical con pocas ramas laterales: es su arquitectura natural. Para estimular la ramificación se usa la poda del ápice en primavera, la técnica de la rama sacrificio (engordada y luego cortada para estimular brotación) y la paciencia: el ginkgo responde lentamente pero de forma consistente a lo largo de varios años.
¿Cuándo pierde las hojas el ginkgo bonsai?
En otoño, generalmente entre octubre y noviembre en España, dependiendo de la zona climática. El ginkgo suele perder todas las hojas de golpe en un período breve (a veces en cuestión de días), una vez que las temperaturas bajan de forma constante. Este fenómeno es normal y espectacular: el árbol puede perder todo el follaje en 2-3 días cuando la temperatura cae.
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